Home description text

Cuaderno registra mi pensamiento en torno a temáticas de diverso género, pero fundamentalmente en torno a la filosofía, el arte, la cultura y la psicología, aunque, como dijo alguna vez un gran filósofo "nada de lo humano me es ajeno"

miércoles, mayo 14, 2014



La ética se va perdiendo a medida que el valor de las personas decae. La ética nace del compromiso, no del falso compromiso de boca, sino del real que nace de la posición social. Si tengo una empresa debo ser responsable obligatoriamente debido a que si no lo soy pierdo clientes. Mientras más arriba se encuentre una persona en la estructura social mayores compromisos tiene y mayor ética está obligado a mantener. Me dirán que no siempre ocurre esto. Es cierto, no ocurre cuando se tiene un poder ilimitado. Vemos políticos corruptos que hacen lo que quieren debido a que son intocables. Pero la formula que expreso hace referencia a la dependencia de la imagen pública que se tenga.

Antiguamente los grupos eran pequeños y todos se conocían. Cada miembro tenía su valor en el grupo, y en función de ese valor desarrollaba su ética. No niego que existan personas con un fuerte comportamiento ético a pesar de no ser valorados en el grupo, pero posiblemente por esto mismo tratan de portarse bien. Los más débiles se sienten obligados a portarse mejor para ser aceptados. Cuando alguien siente que su rol en la sociedad en la que se encuentra es fuertemente valorado, tiende a comportarse según el rol que desempeña. El médico del pueblo es irreemplazable, el carpintero también lo es, existen profesiones que otorgan un gran estatus.

¿Pero qué ocurre cuando se incrementa el número de personas en una comunidad y ya no hay un sólo médico, sino cientos, miles? Cuando alguien puede ser sustituido fácilmente, cuando pasa a ser alguien del montón, su ética decrece. Ni hablar cuando alguien es prácticamente desconocido fuera de un círculo de amistades muy pequeño.

Si alguien es prácticamente desconocido y debe enfrentar un dilema ético, pesará las pérdidas y ganancias, y actuará en función de este cálculo. Salvo que termine en la cárcel, un comportamiento reñido con la ética sólo conducirá a una sanción social por parte de un grupo pequeño de personas. Puede que lo que ese grupito piense no sea relevante para quien actúa mal. Escuchamos muchas veces decir “no me importa lo que piensen acerca de mí los demás”. Llegados a este punto cuando los demás no pueden afectar, cuando la imagen pública no es importante, se entra en la esfera donde la ética deja de ser importante.

Es cierto que muchas veces se trata de elevar la ética a una esfera individual llamada de los “principios” o “valores”, donde cada uno elige sólo para sí, pero la realidad es más compleja -o menos-. Cuando compramos un electrodoméstico tomamos en cuenta la marca, cuando visitamos a un médico -si podemos pagarlo- nos guiamos por su trayectoria. Un vendedor de coches sabe que si el próximo cliente le compra un coche no lo verá nunca más, así que la comisión que se lleve es lo único importante para él. Es más, puede que hasta se guíe por una ética de los negocios que lo empuje a ganar todo lo que pueda.

Hay que ser realistas, el comportamiento ético de las personas dependerá de cuánto dependan de su imagen pública. Mientras más anónimos nos volvemos, mientras menos valgan las personas, menos ética.

lunes, mayo 12, 2014



Un clásico argumento cinematográfico es aquel que se desarrolla a partir del equívoco en torno a la apariencia de una persona y lo que es en verdad. En una película policial se muestra a un chico que vive en un barrio pobre perteneciendo a una pandilla y, donde todo lo acusa como responsable de algún delito sólo por estar cerca de donde ocurrió y por su apariencia física. Claro, lo que se quiere sancionar en este cliché argumental es el prejuicio que todos tenemos con respecto a la apariencia de una persona. Al final, resulta que el verdadero criminal era aquel que no lo parecía, alguien bien vestido, con apariencia de inocente. La enseñanza o moraleja de este cliché que se repite una y otra vez en todas las series y películas policiales es aquel que dice: no juzgues a las personas por su apariencia, sino por lo que verdaderamente son. Muy bonito todo esto, pero la realidad no siempre se parece a la ficción, y si te cruzas en la calle con alguien con aspecto amenazante de seguro que es un delincuente que puede asaltarte y matarte.

La apariencia revela el ser de las personas. Buena parte de la apariencia se construye a lo largo del tiempo en forma inconsciente y revela, no sólo el ser de las personas sino su historia. Tras toda cirugía plástica de rostro no sólo se eliminan las arrugas, se trata de eliminar la historia. Las caras estiradas de muchas personas, parecen caras de plástico porque se quedaron sin historia, sin expresiones.

Claro, todos construimos una máscara social, o tratamos de hacerlo, lo que conseguimos es una solución de compromiso, donde se resaltan algunas cosas y se trata de ocultar otras, pero para quien tiene buen ojo clínico poca cosa puede ocultársele. Freud decía que aquello que quiere evitar decir alguien lo terminará revelando en algún dibujo inconsciente que realice o en una melodía que tararea. Los movimientos inconscientes terminan revelando siempre lo que se quiere ocultar.

Tenemos algún control sobre nuestra apariencia, con el paso del tiempo aprendemos a vestirnos de la forma en que queremos ser vistos. Hay personas que dedican mucho tiempo a crear una imagen, otros se preocupan menos, son más espontáneos y menos cuidados. En estos últimos es cuando la apariencia coincide más con ellos mismos.

Resulta curioso este punto, en nuestra cultura, tal vez en todas, se valora mucho la capacidad de alguien para crear una imagen de lo que le gustaría ser. Sabemos que una dama al maquillarse trata de crearnos una ilusión, pero si lo logra lo apreciamos. Es más, se considera un fino arte a esta capacidad que puede alcanzar grados de sofisticación muy elevados. Estas personas poseen un ojo muy desarrollado para advertir en pequeños detalles los secretos más profundos de quienes los rodean. El esfuerzo que realizan para ocultar los propios a través del maquillaje, vestimenta, gestos, postura, habla, los dotan de la capacidad de leer en otros lo que a su vez ocultan. Las reuniones sociales se convierten en eventos donde se libran intensas batallas por descubrir lo que cada uno oculta, todo a partir de la apariencia la apariencia.

Estamos programados genéticamente, como la mayoría de los organismos vivos para conocer a quienes nos rodean a partir de sus gestos y apariencia. De ahí a que muchas especies consuman una cantidad importante de recursos biológicos para crear apariencia. Las aves para seducir, un gusano que cuando se lo asusta adopta la forma de una serpiente venenosa para que los depredadores no los ataquen, etc.

La apariencia y los actos siempre nos revelaran el ser de las personas y sus intenciones. Algunos serán más directos, otros habrán aprendido a aparentar, pero en este último caso en los movimientos involuntarios captaremos las intenciones. Es más, hace poco leía un estudio donde se contaba que los bebés de pocos meses reconocen las emociones e intenciones básicas de la gente que los rodea.

No estoy diciendo nada que no se sepa, así que algunos se estarán preguntando para qué escribo este artículo. La respuesta es simple: habrán escuchado esa frase a la que apelan quienes son descubiertos en sus intenciones a partir de algún dicho o acto espontáneo que dice “vos no me conoces, así que no te formes juicios acerca de mí”. Cada vez que alguien salta con esta frase estoy seguro de que he acertado en mis conclusiones. Escribo este artículo para las personas que viven con esa frase en sus bocas. También para quienes no reconocen las señales de engaño de quienes los rodean. Muchas personas luego de una separación por infidelidad admiten que tuvieron infinidad de señales que sistemáticamente se negaban a sí mismas. También ocurría que el otro siempre esgrimía excusas muy elaboradas por cada señal que emitía de forma inconsciente.

Hace muchos años conocí a alguien, a los pocos días de interactuar con ella supe todo lo que se podía conocer sobre ella y podía prever lo que haría en el resto de su vida. Claro, una y otra vez saltaba con la frase que dice “vos no me conoces…”, pero ignoro esa frase. Estas personas creen que son inocentes mientras no se les pruebe lo contrario. Yo no necesito probar nada, capto su esencia al toque, y me guío por ella, no por lo que quieran hacerme creer. Menciono este caso debido a que a lo largo de los años esa persona una y otra vez fue haciendo lo que esperaba que hiciera y cuando se lo señalaba inventaba excusas muy complejas. Siempre podía justificarse. Eso motivó que escribiera un artículo hace años donde desarrollaba la siguiente idea: “cree en repetidas explicaciones quien desea ser engañado por estas”. Es lo que ocurre frecuentemente, al final, cuando ya no hay forma de sostener una mentira se reconoce que hubieron infinidad de señales muy claras que lo alertaban, pero que se negaban porque no se querían aceptar.

Podés aceptar una explicación, pero no dos, menos tres. Es más, con estas personas descubres que en ellas se ha convertido en hábito dar explicaciones frecuentes sobre las verdaderas intenciones de sus actos. Posiblemente luchen interiormente contra una imagen de sí mismos que se les aparece y que no les gusta. Claro, todos tendemos a vernos mejor de lo que somos, pero algunos han desarrollado mecanismos de defensa muy elaborados.

Todos tenemos secretos, no hay nada malo en ello, la cuestión pasa por las intenciones verdaderas que alguien guarda hacia ti, intenciones que no siempre son conscientes para quien las alberga. La persona que mencioné no era consciente de lo que haría en el futuro, yo lo veía, ella no.

En fin, con este artículo pretendo desmontar un mecanismo de defensa de quienes creen que pueden mantenerse ocultas cuando todo el mundo capta su verdadero ser. La falsa creencia de que no somos conocidos es verdaderamente insostenible., y si te encuentras con alguien y te parece que es distinta a como quiere mostrarse, ten por seguro que estas en lo cierto, especialmente si vive dando explicaciones por sus comportamientos.

domingo, mayo 11, 2014



La ciencia es ahistórica, la filosofía no. Lo que diferencia al pensamiento científico del filosófico consiste en que el pensar filosófico es histórico. El declive de la filosofía pasa por el declive del pensamiento histórico en el mundo moderno que no recuerda qué ocurrió el día de ayer. La gente apenas es consciente del momento presente y está orientada hacia el futuro, se quedó sin memoria, no sabe donde está parada y cree lo que ve en la televisión. ¿Cómo va a sostenerse el pensamiento filosófico entre personas que no quieren pensar, que no quieren recordar, que quiere ser engañada y que vive en un mundo de memes que le dan ánimo? La gente vive en un mundo de caricaturas, esquemático, simple, donde la complejidad ha sido expulsada. Chicos conectados todo el día a los videojuegos, damas buscando novio desesperadas en un chat, gente que no tiene idea de lo que ocurre a 4 cuadras de distancia. En fin, gente completamente alienada viviendo en un mundo interior armado con recortes de telenovelas o películas de acción.

martes, abril 29, 2014



El inconsciente es aquello que somos en lo más profundo de nosotros mismos, pero que desconocemos, pero por desconocido no deja de actuar revelándonos. Muchas veces se escucha la frase de Descartes "pienso, luego existo", frase reformulada por los existencialistas "existo, luego pienso", pero la verdad es que somos allá donde no pensamos. Por lo que así como conocemos la gravedad o el magnetismo por sus efectos, así conocemos nuestro ser por nuestro comportamiento, fundamentalmente involuntario.

sábado, abril 12, 2014



El error es la encarnación habitual de la verdad: «Mientras la verdad no se revele por entero, es decir, según todas las probabilidades hasta el fin de los siglos, estará en su naturaleza propagarse con la forma del error; el error es, por lo tanto, una estructura constituyente de la revelación del ser como tal». (Lacan)

sábado, abril 05, 2014



Una obra filosófica es como una sinfonía, mientras se está bajo los efectos de sus notas se percibe al mundo de acuerdo a la melodía que la sostiene, pero luego se entra en contacto con otras obras y se repite el proceso, pero esta vez atenuado, ya que recordamos el retorno al estado habitual luego de que pasan los efectos emocionales de cada una. Cuando deseamos entrar en cierto estado muchas veces acudimos a la música, a las obras musicales que nos llevan a ciertos estados emocionales. Lo mismo nos pasa con las obras filosóficas, ninguna es verdadera o falsa, su poder consiste en llevarnos a ciertos estados de inspiración. Por unos momentos queremos ver y sentir el mundo como lo sentían Hegel, Platón, Schopenhauer, Kant, Derrida, Lacan.

lunes, marzo 31, 2014



Difícilmente termine en buenos términos el debate entre ciencia y filosofía, posiblemente porque una y otra buscan cosas distintas. La ciencia busca conocer la realidad para controlarla. Muchos filósofos se pelean para tratar de definir qué cosa sea la realidad. Los científicos emplean las palabras como herramienta para crear sus teorías, pero los filósofos encuentran en el uso de las palabras un obstáculo enorme para hacer pie en lo real. Posiblemente debido a que al buscar la verdad, cosa que al científico no le preocupa tanto, se vuelve consciente del uso de las palabras para dar cuenta de la verdad. La verdad es una función de la palabra hablada y escrita. Las artes también acceden a la verdad a través de sus formas representativas, pero de manera más involuntaria. El artista es como un médium a través del cual la verdad encuentra la forma de manifestarse. Porque la verdad actúa, nos produce como sentido. Cada persona es símbolo para los demás.

martes, marzo 25, 2014



Yo entiendo a la filosofía como un ejercicio de escritura durante el cual, a veces, me sorprendo descubriendo verdades que ignoraba saber. Por ello descreo de la lectura compulsiva como medio para acceder al conocimiento filosófico cuando no va acompañada de la escritura. Claro, muchos textos filosóficos regidos por reglas de presentación formales muy técnicas, carecen de ese componente esencial a toda obra humana: la voz propia. Mientras más se asemeja un texto filosófico al ideal normativo, menos verdad contendrá, pues toda verdad descansa en un acto de descubrimiento y posee valor mientras duran aún los fuegos artificiales de la sorpresa. Luego, cuando esa verdad se fija y normaliza para comenzar a circular por el mundo se convierte en simple información, teoría, o anécdota. Desgraciadamente, no pocos creen que la verdad descansa en la comprobación repetitiva, porque han perdido un rasgo esencial a todo saber: la capacidad para distinguir la verdad. A falta de esta capacidad deben someter toda pretensión de verdad a pruebas sistemáticas, que más que comprobar eliminan como verdad todo aquello que no pueda pesarse o adjudicarle un número.

sábado, febrero 22, 2014



La educación ha evolucionado mucho desde la época donde se consideraba que aprender de memoria era fundamental en la formación de las personas y que la letra con sangre entraba, hasta el día de hoy, donde las nuevas tecnologías educativas pretenden que el mejor camino es la motivación y permitir que el educando aprenda según sus preferencias lo vayan guiando, no vaya a ser cosa que sean forzados en ir en alguna dirección contraria a su naturaleza. Ni hablar de la memoria, se debe aprender a razonar, jamás de memoria. Claro, luego llama la atención esos chicos con alzhéimer prematuro incapaces de recordar algo que le han dicho 15 minutos atrás. Es más, en las pruebas de memoria a corto plazo los chimpancés superan a los humanos. La idea directriz de estas metodologías es la de no forzar a los alumnos, motivarlos para que nazca en ellos el impulso hacia el aprendizaje, para ello se debería evitar toda presión, toda solicitud, nada de frustración innecesaria, no vaya a ser cosa que dañemos irreversiblemente el carácter del chico y que su vocación se vea interrumpida.

viernes, febrero 21, 2014



Los vínculos por internet se perciben a los ojos de la mayoría como superficiales, las personas se confunden a sí mismas con los muros de sus redes y se relacionan de muro a muro. Es cierto que se toman muy en serio sus perfiles públicos y algunos sufren cuando son atacados de alguna manera como si verdaderamente estuvieran atacando sus cuerpos. Pero también es cierto que todo esto sólo es un juego de espejos, reflejos pálidos de lo que hubieran gustado ser, pura vanidad.

viernes, febrero 14, 2014



La gente cree que es su Yo, que es lo que ha vivido, su historia. Si alguien me pregunta quién soy o cómo soy, consulto mi mismidad, mi memoria, lo que he vivido para poder responder. Pero siento, intuyo, que no siempre elegí vivir lo que me tocó vivir y que no siempre me reconozco en lo que he vivido. Soy más que esa historia que lleva mi nombre y por quien pueden confundirme.



Con la filosofía se da un fenómeno que no se da con la ciencia, hay muy pocos buenos filósofos, pero muy poquitos, son esos conocidos por casi todo el mundo porque una y otra vez los nombramos, y existen miles, muchos miles de malos filósofos, posiblemente sean los encargados de enseñar la materia en los colegios y universidades.



Un lugar común en la red recomienda insistentemente leer y leer muchos libros para crecer como personas. Sin duda que leer abre un poco la cabeza de las personas, pero no en la magnitud que esta creencia sostiene. Una tipología primitiva distingue entre personas de acción, extrovertidas, y personas introvertidas, con poca propensión a la acción. Dentro de esa categoría los lectores tenderían a ser los introvertidos y los extravertidos como personas de acción serían menos proclives a la lectura. Posiblemente haya mucho de verdad en esta creencia, así que los grandes lectores crecerían hacia adentro con sus lecturas, sin expresar exteriormente la supuesta cultura acumulada.

viernes, febrero 07, 2014



Cosa que oímos o leemos continuamente decir, especialmente en chicos que comienzan a leer sobre filosofía y, para peor, comienzan a hacerlo con Nietzsche. Para entender en qué consiste la verdad basta una imagen muy simple: la del mapa que representa un territorio. Mientras más fiel sea el mapa al territorio, más verdadero será.

jueves, enero 23, 2014



Cuando vemos una película o una obra de teatro, o leemos una novela, vivimos una ficción a medias creída. Una vida también debe ser vivida así, como una ficción a medias creída, si se rompe el encantamiento, si la ficción de nuestra vida no puede ser creída ni a medias, entonces no puede vivirse. La vida es una obra de ficción donde interpretamos diferentes papeles, mientras sentimos que estamos interpretando y nos dejamos llevar por el papel, todo parece ir bien, hasta que nos tomamos demasiado en serio y todo se echa a perder. No podemos despertar del sueño, porque para hacerlo debería haber un lugar hacia el que despertar, no lo hay. Lloras porque en el guión que representas te ha tocado llorar, no porque debas ponerte triste. Sólo los malos actores terminan confundiéndose con sus personajes.

miércoles, enero 22, 2014



Frecuentemente se dice que cada uno vive en su mundo, cierto, posiblemente esta sea la causa de que nadie viva en el mundo real y menos que haya quien se haga responsable por lo que ocurre. ¿Por qué alguien puede buscar vivir en un mundo personal tan distante del real? La respuesta es sencilla: el mundo real provoca malestar, tanto malestar que la mayoría ante la imposibilidad de hacer algo para cambiarlo prefiere construirse uno personal como alternativa que le ayude a vivir. Las distintas religiones han ofertado distintos mundos posibles, las sectas, los movimientos de la New Age, las distintas psicologías, etc. Si alguien necesita algo habrá quien se lo venderá, y como hay tanto malestar en el mundo uno de los mejores negocios es el de vender ilusión y mundos más bonitos.


sábado, enero 04, 2014



Los existencialistas encontraron en la “angustia” la palanca de Arquímedes con la que construir una filosofía muy interesante a mediados del siglo pasado, en la angustia el SER se enfrentaba a la NADA. Decía Kierkegaard que el miedo está relacionado con algún peligro conocido que puede dañarnos, pero la angustia es ante la nada, no hay algo que nos angustie, nos angustiamos de nada. Pero ¿cuando nos angustiamos más? Uno de los momentos de mayor angustia es cuando debemos “esperar”. La espera constituye un afecto muy desagradable, hay gente que no puede esperar. Personas que no saben si están enfermas y un día les llega la noticia de que tienen un cáncer. Muchos pensarán que la noticia es terrible y los destruirá, pero lo curioso es que no, se sienten liberados de algo peor para ellos: la espera por saber qué tienen. Al menos ahora saben cual es su enemigo y qué deben hacer con sus vidas o lo que quede de ella. Para estas personas la espera por saber qué tienen es peor que la noticia de una terrible enfermedad. Al menos con la enfermedad sabrán qué hacer y dejarán de perder el tiempo esperando. La vida recupera así su movimiento.

jueves, enero 02, 2014



Estuve pensando en la confusión entre la idea del Paraíso y la del Cielo, pues el Cielo se encuentra luego de la vida y el Paraíso al comienzo. El Paraíso está asociado al comienzo, a la inocencia, a la ingenuidad, a la falta de conciencia de sí mismo, a la desnudez, tanto física como espiritual, la diferencia de los sexos aún no avergüenza, no produce pudor. Posiblemente a los juegos espontáneos, a vivir el momento sin tener que calcular las consecuencias.

miércoles, enero 01, 2014



Un componente que se repite siempre en todo grupo religioso de algún tipo es la destrucción de la propia identidad. Algunos la llaman ego, importancia personal, lo que sea, por lo que tratan de destruirla. Así comienzan todas las supuestas iniciaciones. Por ejemplo, en el budismo se busca al Buda que todos somos, pero al buscarlo se debe perder la propia identidad. Más que buscarlo podría considerarse como una simple destrucción de la identidad y la adopción de una sustituta que se comparte con todos los miembros de la comunidad. Los ejercicios de autoflagelación de los cristianos comparten el mismo propósito: disminuirse completamente para que al estar frente a Dios sólo quede Dios y nada del individuo. Es más, una práctica frecuente es la de quitarle el nombre con el que ha vivido desde que nació en el mundo de los hombres y obligarlo a adoptar otro, posiblemente de un repertorio pequeño provisto por miembros que se han destacado en el pasado y por lo que fueron canonizados. El principio es dejar de ser quien se es para ser otro que haya destacado por su sometimiento a Dios y realizar el mito de la congregación.

martes, diciembre 31, 2013



El mundo interior de cada uno de nosotros está activo y se expresa en nuestros actos. Lo vemos en los niños cuando juegan, dibujan, representan personajes, etc. Este mundo interno está poblado de personajes, algunos de estos personajes nacen de la incorporación de personas reales con las que se ha tenido contacto, pero no necesariamente son idénticas. El mundo interno es un campo en continuo movimiento y reacomodación, es lo que ocurre en nuestros sueños. En algunas personas ese mundo está poblado con seres malos y persecutorios, en otros lo está con buenos, la salud mental depende de que los buenos puedan neutralizar a los malos, cosa que no siempre es así.

viernes, diciembre 27, 2013



Somos historia, de eso no cabe duda, existen en nuestra vida mojones que la determinan, le otorgan identidad, o nos revelan tal como verdaderamente somos y no como nos hubiera gustado mostrarnos. Pero lo más importante de nuestra historia, es que no la cargamos en nosotros mismos, como se podría creer, por eso no podemos cambiarla, está distribuida entre quienes la conocen y la sostienen. Nuestra historia no la llevamos nosotros sobre nuestros hombros, la llevan los demás, de ahí a que no se pueda huir del pasado. Alguien siempre sabrá algo de nosotros que no nos gustaría que supiera. De esa manera se constituye nuestra identidad real, que muchas veces se encuentra en conflicto con la que deseamos aparentar. Este conflicto entre el verdadero self -sí mismo-, la imagen que los demás tienen acerca de nosotros y la imagen que pretendemos sostener, a veces llamado autoconcepto, es el generador de buena parte de los llamados problemas psíquicos de las personas. En casos poco graves se desencadenan neurosis, en casos más graves cuando se forcluye lo real, cuando se lo niega completamente emergen las psicosis.

domingo, diciembre 22, 2013



En el mundo podemos encontrarnos con personas que piensan y otras que no piensan, que confunden pensar y tener ideas con las impresiones que se forman de las cosas. ¿Cómo puede ocurrir que haya gente que no piensa cuando, aparentemente, todos lo hacemos? Bien digo que “aparentemente”. Cavilar no es pensar, hablar sobre las cosas como se puede hacer en un bar, no es pensar. Las conversaciones en los bares no cambian a las personas, pueden hablar por horas, semanas, años, y el pensamiento de esas personas no cambia en lo más mínimo, porque los temas de conversación no son relevantes en sí mismos, pues su valor consiste en el de permitir conversar y crearse una imagen a partir de las opiniones. Las conversaciones que no tienen un propósito específico como resolver un problema, satisfacen una necesidad narcisista la de crearse una imagen cultivando la opinión correcta. Si en verdad los temas de estas conversaciones fueran importantes continuarían en los hogares con las esposas u esposos, cosa que no ocurre.

sábado, diciembre 14, 2013



Siempre se dice que cada uno tiene su verdad tratando de transmitir la idea de que la verdad la creamos nosotros según nuestras preferencias, nada más alejado de la verdad, pues la verdad es aquello que no depende de nuestra voluntad, es más, que se opone y resiste a ella. La verdad es aquello que tratamos la mayoría de las veces de negar y no podemos, tiene una existencia independiente de nosotros, de ahí a que circule en el discurso independientemente de nosotros, es más, muchas veces persiguiéndonos. No hay una verdad mía, hay una verdad que se impone contra la voluntad de muchos, es tan objetiva y resistente como la materia más dura.

miércoles, diciembre 11, 2013



Se sigue tratando de entender al hombre como organismo independiente, es un error. Se reconoce que es un animal social, pero no se reconoce que su ser depende del grupo en el que está. Lo que le ocurra al grupo le afecta a él, pero no sólo porque le afecte de alguna manera -por ejemplo, la suba del precio de los alimentos le afectará- sino porque llevamos al mundo adentro. Me adelanto a alguna crítica ingenua, cuando digo que llevamos al mundo adentro digo que llevamos una representación del mismo. Buena parte de la función del habla es la de permitir tratar con lo que está ausente, la mayoría de nuestras conversaciones tratan de objetos que no están presentes. Pedro no es el Pedro real, es una construcción que hago de él, construcción que sufre modificaciones cada vez que trato con él o me entero de algo relacionado con él.

domingo, diciembre 01, 2013



Si le preguntan de sopetón a un amigo en qué consiste la profesión de escritor posiblemente les responda con una obviedad: un escritor es quien escribe. Pero inmediatamente pensarán que ustedes escriben por diversos motivos, por ejemplo en un chat para comunicarse, o en su trabajo al componer un informe o mandar mails. Escribir para registrar pensamientos o comunicarte con otros no te convierte en escritor. También hay que tener en cuenta que si hablamos de profesión hacemos referencia a un medio por el que se percibe alguna remuneración. El escritor se gana la vida a través de su escritura.



No pocas veces he escrito acerca de alcanzar la “voz propia” para comenzar el camino del arte, condición fundamental en todo ejercicio artístico, pues sin esta condición sólo nos encontraríamos en lo que Tolstoi llama “falso arte”. El arte falso es el que se compone a partir de la imitación, de formulas que alguna vez funcionaron. El arte verdadero es aquel que surge a partir de intensas emociones. Quien crea arte falso, generalmente para vender, no experimenta emociones intensas, lo vemos en la poesía cursi, pura sensiblería que no conmueve a nadie. En el cine lo vemos en las películas llamadas comerciales, un conjunto de efectos perfectamente calculados para entretener a los espectadores.



Qué cosa sea el arte es una de las cuestiones más difíciles de responder. Sin embargo, intuitivamente todos podemos reconocer el buen arte en disciplinas como la literatura, la música, la arquitectura, el ballet, pero no tanto en la pintura. El hecho de que en la pintura sea complicado para algunos poder decirnos cómo distinguir el buen arte del malo, es el motivo por el que la definición acerca de lo que es el arte sean tan difícil de alcanzar.

viernes, noviembre 29, 2013



Los gatos y las mujeres: ¿identificación de lo femenino con lo felino? ¿el arquetipo de la bruja activado? ¿expresión de libertad -ya que una de las características del gato es su independencia y falta de apego-? ¿o simplemente el mensaje que dice: "podés confiar en mí tanto como podés confiar en un gato"? Las mujeres generalmente ignoran que los hombres que más les atraen son aquellos con un carácter parecido al de los gatos, mientras más independientes y desapegados, más fuerte es la atracción que experimentan por ellos. Los gatos también pueden representar la sombra, el lado oscuro de las mujeres, su naturaleza animal, esa parte que las controla y que no pueden controlar, la que las lleva a colocarse en situación de peligro para poder sentirse vivas.

domingo, noviembre 24, 2013



Llegar a ser uno mismo consiste en autoposeerse, dejar de reaccionar ante las distintas situaciones como lo hace la mayoría para estar plenamente conscientes de lo que se está haciendo. No ceder a las presiones, sino poder actuar según nuestros intereses. Puede llevar toda una vida alcanzar este estado de integración y unidad. La mayoría de las personas son como hojas al viento siendo arrastradas por fuerzas que se encuentran fuera de ellas, quien ha alcanzado el estado de unidad sabe lo que quiere y actúa según su deseo, deseo plenamente consciente, y no por reacción o contagio emocional. Llegar a ser uno mismo implica gestionar nuestra vida, mientras que la vida de la mayoría está gestionada desde fuera de ellas mismas convirtiéndose en marionetas de un titiritero invisible.

miércoles, noviembre 20, 2013



Cada vez que alguien se expresa, está tratando de encontrarse en sus palabras o, para ser más precisos: está tratando de expresar la verdad que lo sostiene, verdad que se da, más que como acuerdo lógico -que debe existir, claro- como sentimiento. Captamos las cosas como totalidades, como un sentimiento más o menos diferenciado. Al expresarlo lo vamos precisando, poniéndolo en palabras. Por este motivo la filosofía se acerca más al arte que a la ciencia. La ciencia capta regularidades, patrones, relaciones. En cambio, un filósofo responde a los distintos fenómenos con un texto que, no es otra cosa que una respuesta emocional. ¿Por qué una respuesta emocional y no lógica? Porque valoramos, porque elegimos aquello que es importante para nosotros, seleccionamos de los distintos estímulos aquellos que son importantes para entender y pensar las cosas.