lunes, marzo 24, 2008



Se dice habitualmente que nunca llegamos a conocer a las personas por más tiempo que pase, sin embargo, cuando al fin se llega a conocer a la persona se descubre que siempre se supo que era así, que se produjeron infinidad de señales que indicaban que esa persona era tal como al final terminó siendo.


Qué ocurrió entonces, que se negaba lo que se veía, que se negaban las señales que decían lo que no se quería aceptar. Los engaños siempre son autoengaños, nadie engaña a nadie, las personas se aferran a la versión aceptable de su realidad, y para que se deje de negar la verdad es necesario que ocurran muchas cosas, que el mismo mensaje llegue de infinidad de maneras para que al fin se acepte la verdad.

Nadie puede ocultar nada, las personas continuamente están revelando su mundo interior, sus intenciones. Todo lo que ocurre en torno a la persona la revelan. Pero para que las personas dejen de autoengañarse parece que debe pasar mucho tiempo.


4 comentarios:

  1. particularmente estoy de acuerdo...

    no se, considero que tengo la particular habilidad de sacarle la ficha muy rapido a la gente, es algo que no me cuesta nada, con solo hablar con una persona un par de veces, puedo reconocer automaticamente un monton de actitudes, formas de pensar, etc,etc, y apartir de eso reconstruir su foram de ser...

    bueno nada, igual existe siempre la gente que saber sorprender a los demas... pero claro... la escencia es siempre la misma

    ResponderEliminar
  2. Sí, hay gente que sabe esconderse, pero aquí es cuando ocurren cosas que la desmienten, a esas cosas que ocurren me refiero fundamentalmente al decir que las apariencias no engañan, y que lo que parece generalmente es.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo5:54 p.m.

    Es cierto que las personas pueden esconderse o tratar de engañar. Pero esa actitud en sí ya demuestra parte de su personalidad, en este caso, inseguridad.

    ResponderEliminar
  4. O ambición. Todo va bien mientras no entren a jugar los intereses de por medio. Sos superamigo de Pedrito, pero un día aparece una oferta de empleo muy importante y deben competir. Para muchos es difícil resistir la tentación.

    Ni hablar si de por medio entra una mujer.

    La "tentación" es el elemento clave en estos casos.

    Pero la idea que aquí quiero transmitir es otra y parece que no fui claro porque muy pocos me han entendido. La idea es que cuando alguien hace algo donde la intención parece clara, pero se justifica, o se le escapan actos que en conjunto apuntan hacia una intencionalidad no confesada, hay que hacerle caso a esas apariencias porque de seguro que no engañan, lo que engañan son las justificaciones que esa persona da para cambiar el sentido de sus actos.

    Claro, algunas personas necesitan años para atar cabos y darse cuenta que desde hacía mucho tiempo estaban las señales claras sobre la intencionalidad de esa persona. Posiblemente fruto de la autonegación, pues hay cosas que no se quieren ver.

    ResponderEliminar