lunes, abril 22, 2013



La creatividad y la inteligencia dependen del número de ideas que un estímulo provoque. Habrán notado que si le preguntan a alguien qué le hace pensar tal cosa, muchos se quedan completamente callados, como asustados, nada les viene a la mente. Están secos de ideas, es más, a veces cuando tratan de expresarse no encuentran las palabras adecuadas para hacerlo, éstas no llegan y les cuesta recordar las cosas. En cambio, hay personas que ante cualquier estímulo le llegan enseguida un montón de ideas, crean rápidamente asociaciones, etc. Muy probablemente este proceso dependa de la biología cerebral, un mayor número de neurotransmisores debe facilitar la producción de ideas y el funcionamiento de la memoria, mientras que un cerebro débil, cansado, deprimido, se encuentre seco, sin ideas y sin memoria. Una prueba de lo que digo es la siguiente: cuando salgo a correr o a montar en bicicleta, mejora el funcionamiento de mi cerebro y la capacidad para tener ideas, me llegan al toque. Es como si mi cerebro se lubricara y por eso funcionara mejor, también la memoria me ofrece rápidamente lo que necesito recordar. Otro factor a tener en cuenta es el miedo por falta de confianza en uno mismo, algunas personas quedan bloqueadas ante otras que las intimidan de alguna manera. Este bloqueo puede confundirse con debilidad del tejido cerebral y, puede conducir a ésta. Un estrés prolongado puede agotar las reservas cerebrales y conducir a esa sensación de estar “secos”. Es más, éste término muchas veces lo emplean las personas a las que les cuesta establecer asociaciones y recordar con fluidez. Dicen que sienten como si su cerebro se hubiera secado.


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