lunes, septiembre 08, 2008



Muchos piensan que en la estética entra en juego sólo lo bello, que concierne sólo a la apariencia de las cosas, pero no, no es así, el sentido estético en los humanos y en el reino animal y vegetal cumple una función indicadora. Tanto el hombre como los distintos animales perciben como bello aquello que es útil para su supervivencia y para la supervivencia de la especie. Desarrollamos inconscientemente el sentido de lo bello en función de nuestras necesidades. Por ejemplo, se perciben como bellas aquellas mujeres que mejor dotadas se encuentran para la procreación, los alimentos más sabrosos y de mayor valor nutritivo aprenderemos -como especie- a percibirlos bonitos y deseables, etc.

La forma que tiene la naturaleza para educar a los animales pasa por dos grandes caminos, el camino del placer y el camino de la belleza. Aquello que debemos hacer como especie para sobrevivir debe ser reforzado de alguna manera, por lo que la naturaleza coloca placer ahí. El sentido de lo bello cumple una función parecida. Por este motivo los organismos, tanto vegetales como animales, emplean el placer y lo estético para engañar a otras especies de manera que les sirvan a sus propósitos. Para defenderse un animal puede volverse muy feo cosa que otros animales no se acerquen a ellos. Las flores que necesitan de la polinización producen néctar, para que las abejas y otros insectos las ayuden en el proceso de polinización.



La estética constituye la forma primaria de orientación en el mundo. Las formas nos informan acerca de las cosas. Estaba jugando al ajedrez y me daba cuenta cómo me guiaba por las estructuras que formaban las piezas para orientarme en el juego. Un buen juego se desarrolla con una bella y armoniosa estética.

Cuando se quiere aparentar, que no es otra cosa que transmitir impresiones que informen en cierto sentido, se acude a las formas, porque sabemos que a través de ellas es posible crear apariencias perdurables en el tiempo. Esta es la función de la publicidad.

Claro, no sólo los hombres engañan a través de las apariencias, como ya mencioné antes, en toda la naturaleza encontramos ejemplos similares. Animales que desarrollan plumajes muy bonitos para cortejar, etc.

A través de las formas obtenemos una especie de idea primaria acerca de las cosas, y esta es la función del sentido estético en los seres vivos.

(Acotación posterior: dije que la naturaleza coloca placer en aquellos comportamientos necesarios para la supervivencia, cosa de que el organismo sepa qué hacer, esto explica porqué existe el placer en matar, porque si la naturaleza no hubiera colocado este placer, los hombres no hubieran sobrevivido, pues necesitaban de matar para defenderse de otros hombres y animales. El hombre es un animal guerrero por naturaleza, está en sus genes. Bueno, esta es una acotación que me pareció pertinente agregar.)


2 comentarios:

  1. Anónimo5:02 a.m.

    Me Gusto mucho esta descripción orientada hacia los orígenes, y me gustó lo del placer en matar. En Colombia todo el País sintió placer con la muerte de un lider guerrillero, dado placer surge de la amenaza, pero ese placer surge luego de eliminar la amenaza. También es igual para las guerras entre naciones.

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  2. Así es, pocos podrían aceptar que se experimenta placer al matar. Antiguamente cuando se colgaba a alguien el acto se llenaba de gente para disfrutar del espectáculo.

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