jueves, noviembre 01, 2007



Es un tema complejo, por ahora sólo voy a acotarlo un poco.

Un amigo dice que para él las cucarachas tienen cierta belleza, pienso que es cierto, la cucaracha es bella por su perfección anatómica para la función que cumple. La adecuación de algo a la idea que representa puede constituir un parámetro de belleza. El tiburón es bello por su estructura anatómica perfecta para la función que cumple en el mar como depredador. La misma impresión tenemos con el tigre, no tanto con el león, al tigre se lo ve mejor dotado, más eficiente.



También se habla a veces de la armonía en cuanto a medidas físicas, este es otro parámetro a tener en cuenta.

En cuanto a la adecuación de la anatomía con la función lo notamos a veces con esas mujeres muy bonitas, que generalmente se asocia con las rubias y que son completamente huecas. Ser hueca quiere decir que es todo apariencia, que tras esa apariencia de plástico no hay nada más. Podemos tener relaciones sexuales con estas mujeres pero terminamos por aburrirnos de ellas.

No digo que la belleza física no sea importante, digo que debe existir un equilibrio, y nos gustan más aquellas mujeres que además de ser bonitas tienen lo que se llama carácter, donde físico y expresión muestran una personalidad atractiva, y esto quiere decir la adecuación entre la idea-esencia de la persona y el aparato físico a través del cuál se expresa en el mundo. Como diría Schopenhauer: la voluntad se objetiviza primero en el cuerpo, extendiéndose luego en los actos, en las expresiones, en las marcas de carácter en el rostro, o marcas de expresión.

La eficiencia de un medio para representar una idea-esencia es lo que nos hace percibir algo bello. Por ejemplo, cuando un caricaturista logra con unos pocos trazos representar a una persona, su personalidad, entonces sentimos que es bella esa caricatura por su eficiencia, por la economía de trazos, por la precisión.

Es posible que la percepción de la belleza tenga para nosotros una función de tipo valorativo. Esto quiere decir que a través de una impresión inicial muy rápida, captamos el valor de algo con respecto a su función. Por ejemplo, podemos sentir que un animal es más peligroso que otro, que un lugar es mejor que otro para cierta función. Etc.

Nuestra primera aproximación a las distintas cosas es por la estética, con unas pocas impresiones logramos formarnos una idea del valor de algo para lo que necesitamos.

Por este motivo muchos animales y plantas, deben disfrazarse, camuflarse para engañar a sus depredadores naturales, ofreciendo un aspecto distinto al que deberían tener según su valor como alimento.

Claro, con estas ideas no agoto el tema, sólo las propongo para el análisis.

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Acotación posterior:

Del post inicial no se debe entender que haya dicho que la belleza sea absoluta, cuando la realidad desmiente todos los días que sea así. A Pedro le puede parecer que el objeto X es muy bello y a María parecerle que no. Por eso se dice que la belleza depende del cristal con que se mira, y el cristal con que se mira se construye con nuestras experiencias de vida.

En el post no digo cómo se aprecia lo bello en forma universal, aunque los grupos con experiencias parecidas pueden inclinarse a grandes rasgos hacia las mismas preferencias. Lo que trato de explicar es cómo se va formando el gusto estético en las personas, porque lo bello ES para cada persona. Por eso digo que lo bello parte de la adecuación de algo a su idea, pero aquí es la idea que se ha formado la persona del objeto. Si no tiene una idea acerca del objeto, no se interesa en él. Una mujer es bella para un hombre en función de la idea que tiene el hombre de lo que debe ser una mujer para él, de su ideal. Así es como se irá fijando en ciertos detalles, claro, probablemente lo hará en forma inconsciente. Es muy difícil para nosotros encontrar bello algo que no entendemos, algo de lo que no tenemos idea. Es más, es difícil que podamos percibirlo con claridad.

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