jueves, febrero 28, 2013




¿Cómo controlar a las personas? Creando una adicción. Luego no harán nada que ponga en riesgo el suministro del objeto de la adicción. Se creerán libres, creerán que pueden pensar con libertad y hacer lo que quieran, pero no pensarán ni harán nada que pueda romper con la adicción. Ningún adicto es libre y, la mayoría de las personas son adictas a algo. Un adicto puede explotar emocionalmente y realizar algún acto de protesta para tranquilizar su conciencia, pero no es capaz de comprometerse con algo a largo plazo, depende continuamente del objeto de su adicción. Es como un bebé que necesita de la teta casi todo el día. Las protestas en la que puede verse involucrado no se diferencian del berrinche de un bebé cuando no le dan teta.


A veces vemos en la televisión figuras del ambiente artístico que sabemos que son grandes adictos adoptar POSES morales de rebeldía ante el sistema, pero sabemos que sólo son rebeldes cuando tienen una cámara o un micrófono enfrente. Lo curioso de todo esto es que la mayoría de los adictos ni siquiera son conscientes de su adicción o de la peligrosidad de la misma. Posiblemente porque quien posee una personalidad proclive a la adicción, se vuelve adicta a muchas cosas simultáneamente, por lo que no es consciente de todas las cadenas que lo tienen aferrado a su situación. Sólo se dan cuenta cuando desean realizar algún cambio en sus vidas, muchas veces ese cambio ni siquiera es demasiado importante, pero al tratar de llevarlo a cabo las cadenas se ajustan más y se vuelven irrompibles. Tengo la sensación de que con el paso del tiempo la gente se va volviendo más débil, el futuro que vimos en Matrix parece tan cercano: un conjunto de personas conectadas a una realidad virtual que les provee de estímulos placenteros. Antiguamente los jóvenes eran los rebeldes, los que querían cambiar el mundo y, con el paso del tiempo y al contraer responsabilidades laborales y familiares aumentaban las cadenas y la dificultad para continuar en la postura de rebeldía. Pero hoy, con tantos videojuegos, drogas, alcohol, marihuana y todo lo que se les ofrece como vehículo para crear adicciones, están acabados a los 18 años. Se percibe esta debilidad en su tono vital en que son incapaces de concentrarse en algo por mucho tiempo. Los resultados escolares en los países del primer mundo van en caída libre, un chico en Inglaterra no tiene idea de dónde queda Brasil. A mayor confort y bienes de consumo, mayor adicción y mayor debilidad. Toda POSE de seriedad y compromiso es puro HISTRIONISMO, como ocurre con los artistas famosos.


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