jueves, mayo 28, 2015



No hay que engañarse, un filosofo en la actualidad es un encantador de serpientes, de ahí la dificultad para lograr que sus discípulos sean capaces de ver los errores en los planteamientos de su maestro. Un filósofo no demuestra jamás sus concepciones, su destreza se desenvuelve en el campo de la persuasión.


0 comentarios:

Publicar un comentario