jueves, enero 29, 2009



Se piensa en la expresión sin pensar en qué la provoca y en cuál es su propósito, se piensa en la expresión en solitario, se imagina a alguien simplemente expresándose, diciendo lo que piensa y lo que pasa por su mente, o creando obras artísticas, etc., pero la expresión constituye un acto pleno de sentido en un mundo y, con el propósito de provocar algún cambio o reacción en ese mundo... de ahí que la llamada libre expresión no pueda ser considerada como un derecho pleno cuando no se contempla sus efectos en el mundo y en las otras personas.

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4 comentarios:

  1. Anónimo11:39 p.m.

    Es imposible calcular los efectos del hacer y el no hacer, del decir y el no decir.

    Además encontramos el sentido y los efectos hacia el pasado, porque nuestra mente tiene esa mecánica. Al punto que es imposible saber qué provoca lo que nos provoca decir o no decir, hacer o no hacer algo.

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  2. así es, la expresión posee una intencionalidad, pero que no siempre conocemos

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  3. Anónimo6:05 p.m.

    Me olvidaba Deth, es muy bueno lo que decís sobre la libre expresión.

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